
Números especiales de TANGO
Reporter: * Carlos Gardel
1, 2, 3, 4 * Astor Piazzolla 1 & 3 * La Milonga *Cafés de
Bs. Aires * El
Tango en Europa 1920-30 * Las Cantantes * Los Cantores * Tango y Cine
Argentino * ...Y en el 2000 también * Barrios de Tango * La
Mujer en el Tango *
Cafés de Bs. Aires * Las Orquestas * Todo Troilo. * Ver Números
especiales ¡Adquiéralos antes
que se agoten! $4.00 dólares c/u + $1.00 franqueo. Exterior: $8.00
c/u + $2.00 franqueo. Enviar pago a: Tango
Reporter, 8033 Sunset Blvd., #704, Los Angeles, CA 90046, USA Para más información, envie un
e-mail |
TANGO Reporter
Robert Duvall, Una Pasión por el
Tango Por Carlos G. Groppa Que los
actores de Hollywood bailen tango en las películas, no es ninguna
novedad. Desde el cine mudo, con la aparición en 1921 de Rodolfo
Valentino bailando un tango en "Los cuatro jinetes del Apocalipsis", pasando
por Douglas Fairbanks y Charlie Chaplin hasta Gene Kelly, Al Pacino y Robert De
Niro, fueron numerosas las luminarias que han bailado el atrapante baile
argentino ante las cámaras. Ahora, le toca bailarlo a Robert Duvall en
"Assassination Tango", la última de una serie de películas en las
que el tango es parte integral de la vida de los personajes. Y si bien la
afición de Duvall por el tango es conocida desde largo tiempo
atrás, el actor demuestra ahora que no sólo puede hacer una
película involucrando al tango, sino que incluso puede bailarlo con
refinada soltura. -Me gusta esa música..., me da una
sensación placentera cuando puedo bailarla -dijo el actor en rueda de
prensa. Nominado en cinco oportunidades para los premios de la Academia,
Duvall, que ganó el Oscar al Mejor Actor con su trabajo en "Tender
Mercies" (1983), regresa a la pantalla plateada con "Assassination Tango"
mostrando su triple faceta de escritor, director y actor, que antes
había desarrollado en "The Apostle" (1997), película que le
valió una nominación al Oscar como Mejor Actor. En
"Assassination tango" Duvall une su pasión por el tango con su amor por
el cine al explorar, en medio de una trama policial, la influencia de la
música ciudadana de Buenos Aires en su entorno natural porteño.
Su pasión por el tango se remonta a casi un par de décadas
atrás, al quedar fascinado con esa música después de
asistir al estreno en Broadway del musical "Tango Argentino". -Me hizo
querer viajar a la Argentina, y una vez allí, me di cuenta lo poco que
sabía sobre el tango. Entonces comencé a viajar a la Argentina
cada vez que podía, para sumergirme en el mundo del tango en busca de
solaz personal, pero también con la idea de que algún día
podría hacer una película sobre ese tema. Desde entonces,
unas de sus principales metas fue realizar una película con el tango
entretejido en la trama. Tras varios años de esfuerzos, su largamente
acariciado sueño se hizo realidad con "Assassination Tango". El
actor, de 71 años, encarna en la película a un asesino a sueldo
que mantiene un fuerte lazo afectivo con su novia neoyorquina y la
pequeña hija de ella. Contratado para matar a un general argentino
responsable de la muerte de muchos inocentes, tiene que viajar a Buenos Aires
para cumplir con el trabajo. Al verse obligado a pasar más tiempo de lo
que pensaba en la capital argentina, debido a un cambio en los planes del
general, descubre las milongas. Al frecuentarlas para consumir su espera, se
siente atraído por una hermosa bailarina, que lo introduce en el sensual
y misterioso mundo del tango. Filmada casi íntegramente en Buenos
Aires, la ciudad cautivó a Duvall tanto como su música.
-Filmar en la capital argentina fue fantástico -manifestó el
actor-. Es mi lugar favorito. Me gusta la vida de Buenos Aires más que
la de ninguna otra ciudad que he conocido. Fue su amigo Francis Ford
Coppola, que lo dirigió en "Apocalypse Now" (1979), quien le
sugirió que debería hacer algo combinando su amor por el tango
con su amor por el cine. -Tres meses después de ver "Tango
Argentino" viajé a la Argentina y visité los clubes de tango
donde descubrí que ahí el baile era totalmente diferente. Las
exhibiciones en esos lugares las hacían los milongueros, pero en los
escenarios estaban a cargo de jóvenes profesionales. Son dos cosas
diferentes. Ambas muy lindas, pero como los milongueros de antes se van
muriendo, el tango ahora es hecho para exportación y está en
manos de gente joven que puede viajar, enseñar y hacer exhibiciones.
Creo que el tango es un baile individual. Cada bailarín tiene su propio
estilo, su propio enfoque, su propio cariño y percepción por la
música y el baile. Duvall, determinado a volcar su pasión por
el tango en la pantalla, se abocó a escribir él mismo la historia
de "Assassination Tango". -La escribí en un mes, hace diez o doce
años. Se me ocurrió la idea y la escribí, pero
después pensé que el tango nunca me devolvería nada
positivo. Así que la guardé. Años más tarde se la
enseñé a Coppola y le gustó. Y como a él siempre le
había gustado el tango, decidió producirla. Su
compañía productora disponía de dinero suficiente como
para producir diez películas de diez millones cada una. Nosotros
sólo necesitábamos seis millones y medio, un presupuesto muy bajo
comparado con otras películas en las que se invierten cien millones de
dólares. Puesto el proyecto en marcha, la dificultad mayor de Duvall
fue encontrar su compañera de reparto. El actor quería una actriz
hispana que supiera bailar tango, hablase buen inglés, y que
además, para darle autenticidad al personaje, tuviese un acento
argentino. En su fuero interno buscaba a alguien que principalmente supiese
bailar tango. El prefería enseñarle a actuar a una bailarina, y
no enseñarle a una actriz a bailar tango. La elección
recayó en Luciana Pedraza, bailarina argentina de 31 años y su
compañera en la vida real. Sin experiencia como actriz, Luciana
tenía en su haber el compartir con Duvall su pasión por el tango
que practicaban a diario en la pista de baile que el actor se hizo construir
especialmente en su estancia en Virginia. -Yo había escrito el papel
pensando en María Nieves, una bailarina que había obtenido muy
buena crítica en Argentina y en España con una comedia musical.
Si bien María Nieves es una actriz con talento natural, me di cuenta que
de haberla contratado para el papel que originalmente había escrito para
ella, hubiese tenido que usar subtítulos y excesivo español.
En la película, el personaje encarnado por Luciana inicia a Duvall en el
tango argentino, pero en la vida real fue a la inversa. -La conocí
hace muchos años en Buenos Aires, mientras yo estaba rodando una
película en la calle. Ella se acercó y me invitó a la
inauguración de una tanguería. A la noche siguiente fuimos a un
club a bailar. Ella nunca había estado allí. Cuando afianzamos
nuestra relación, Luciana comenzó a interesarse por el tango y
aprendió a bailarlo. Al principio tuvimos algunas discusiones y recuerdo
que decía que yo bailaba muy atropelladamente. Ahora baila mejor que yo.
Claro... tiene una ventaja: es argentina y creció escuchando tangos.
Pero a su vez, para trabajar en la película Luciana tenía una
desventaja: no era actriz. Detalle que pareció no importarle a Duvall,
que se tomó el tiempo necesario para enseñarle acertadamente el
oficio. -Mientras filmábamos yo le decía que improvisara cada
vez que estuviera frente a las cámaras. Improvisamos mucho. En el
momento de filmar ella se distanciaba completamente de mí, y luego
entraba en escena y actuaba. Filmábamos con dos cámaras. Al
improvisar, nadie sabía qué era lo que estábamos
haciendo. Durante las noches libres de filmación en Buenos Aires,
las milongas porteñas vieron a la pareja "sacarle viruta al piso".
Almagro, Suderland, Grisel... -...y "La Biela", ese gran café de
Buenos Aires que está en una esquina de La Recoleta donde se
corrían picadas con los autos. Es mi esquina favorita en el mundo. Tiene
los mejores mozos. Uno puede ir allí a las ocho de la mañana y
quedarse hasta las tres de la tarde y ver a cientos de personas pasar por la
vereda. A pesar de su experiencia y haber aprendido con los mejores
maestros de tango argentino, Duvall no se considera a sí mismo un
capacitado bailarín de tango. -Uno va a la Argentina y el mundo del
tango le resulta confuso; a nadie le gusta como baila el otro. Los bailarines
son peores que los actores, critican todo: esto, aquello y lo de más
allá. Nunca podría bailar tango profesionalmente, a menos que
vuelva a ser joven. Duvall llama a Buenos Aires su segunda casa. Él
dice sentir la ciudad, y su sentimiento se manifiesta en la atención por
el detalle que insistió poner en la película, tal como asegurarse
que los actores hablasen el español que se habla en la Argentina.
-Es una cultura específica bastante única y tiene su propia
identidad -remató el laureado actor##
---------------------- Lea otras Notas de Tapa sobre
Jose Luis Borges,
Julio Cortazar,
Valentino y otras personaliades internacionales ligadas al Tango.
Subscripción a TANGO
Reporter: EE.UU., un año (12 números) $30.00. Fuera de EE.UU.,
$60.00.
TANGO Reporter, 8033 Sunset Blvd.,
#704, Los Angeles, CA 90046, USA - E-mail
Retornar a
TANGO
Reporter |